21 feb 2010

La divina infancia

La niñez; la etapa en la que los juegos y la diversión son base del aprendizaje del individuo en desarrollo. Queda holgado el campo en el que se encuentren las palabras que traten de describir la importancia de un buen manejo parental. Los niños no ven importancia en una serie de conceptos en los que los adultos sí vemos. Esa es la sencilla razón por la cual pareciera que el infante fuese negligente o rebelde ante las ordenanzas impuestas por sus padres. El progenitor erra al tratar de hacer entender a su hijo o hija las normas por medio de griteríos y enojos espontáneos.

He aquí la exposición de mis recuerdos con respecto a esta materia.

De niño, lo único que realmente me importaba era el nuevo programa de televisión que estaba a punto de salir al aire o el nuevo juego que mis congéneres me habían enseñado. Mas la importancia de mayor relieve en mi vida, según mi madre, era atribuida a la responsabilidad (concepto que no intentaba rechazar mas veía difícil de adoptar). Cualquier persona que comparta los mismos problemas de atención que parezco tener comprenderá que la vida con los padres es faena ardua durante la escolaridad primaria. Y cualquier individuo recordará que una madre enojada daba señal de molestia antes de explotar. Puede ser un gesto facial, puede ser un movimiento de hombro, incluso puede ser una simple mirada penetrante (sí, recuerden aquella mirada cual si su madre fuese un felino a punto de atacar a su presa). En mi caso, la señal de advertencia era una pequeña elevación de la ceja izquierda. ¿Cuántas discusiones desesperanzadoras comenzaron con ese alce de ceja?

En mi desarrollo como infante, llegué a descubrir (como muchos habrán pasado por el mismo proceso) a temprana edad el fracaso de la enseñanza que toma lugar en la escuela. La calificación a la hora de evaluar los esfuerzos del niño son confundidos, tanto por los padres como por los maestros, con la evaluación del niño mismo. Éste fenómeno fue generador de grandes problemas entre mi madre y yo. Mi profesor, consternado por mi "vagancia", le explicaba a mi madre todo lo que no hice durante el trimestre. Esto no era más problema que el hecho que lo hiciera en mi presencia mientras yo veía, a manera de tortura, cómo se alzaba la ceja izquierda de mi madre por cada trabajo que tenía pendiente. En ese momento recordaba mis clases de catequesis e imploraba a Dios que fuese misericordioso e hiciera parar a mi profesor. O bien, servía igual que llamara en ese momento al Patronato Nacional de la Infancia y me llevara como refugiado un par de días, no más. El caos comenzaba una vez llegados al dulce hogar, lugar que hospedó las múltiples injusticias que un niño sufre cuando no resulta ser como su madre o padre esperaba que fuera.

Sí, la infancia no es un proceso dulce en el que uno se refugie. Más bien es un campo de batalla que, al recordarlo, se refortalece la motivación de buscar su independencia. Lastimosamente existen muchos que abandonan el campo de batalla para crear otro dominado por ellos mismos. Pero eso es otra historia.

Ahora, más grande, veo los resultados de la crianza referida. Mi relación con mi madre mejoró más de lo que imaginaba de niño. No obstante el cimiento de mi eduación queda imborrable mas fácil objeto de burla. Con todo y todo, no queda más que crecer y ver las cosas buenas que de eso surgió. Así es como hoy puedo ver las fotos de mi propio pasado y os digo: ¡Salud por los buenos años!

15 feb 2010

Cuento muy muy corto de Kinder Cuarto

En el bullicio de la sala seis, la gente se lanzaba uno sobre otro. Luis discute el mismo derecho que le confiere a su actual ex esposa Martina. La habitación es un caos. El juez pide orden en vano, el jurado discute el problema cual si fuesen adolescentes en clases y Carlos y Enrique discuten sobre el concepto de tal desorden.
Carlos, de 11 años de edad, intenta encontrar palabras que describan la situación para hacer entender a su hermano de 6 años el alboroto. El primero explica que existe la posibilidad de no verse más; o por lo menos no tan seguido como lo hacen actualmente, que es a diario.

-¡Cállese! Eso no es cierto, vamos a vivir con ma’; eso siempre sale en la tele- responde convincentemente el menor.
-Esto no es como en la tele, mae. Créame, las cuestiones acá son mucho más complicadas de lo que salen en la televisión- responde Carlos
Enrique, dudoso, pregunta -¿y cómo es, entonces? ¿Nos vamos con pa’? Ojalá que no, porque él no sabe hacer muy bien la comida. Prefiero a ma’. Ayer me hizo un arroz con pollo muy bueno. Le guardé un poco a mi maestra porque ella me dijo que tenía que llevar algo a la escuela que me gustara de mi casa. Me hubiera llevado a mami, pero ella tiene que trabajar y eso. Entonces…
-Enrique, cállese, por fa’- le interrumpe Carlos intentando prestar atención a lo que acontecía en esa desordenada sala.
Una vez que el juez logró establecer orden nuevamente en la corte se procedió. –Como decía, Señor Juez.- continuó el abogado pagado por Martina- Las leyes costarricenses establecen, como todos los presentes saben, que, en caso de divorcio, la patria potestad es cedida a la parte que muestre mayor habilidad para ejercer el derecho de paternidad. No quiero insinuar que el señor Luis sea inútil en dicha tarea, mas no me abstengo de declarar a favor de mi cliente-
-Mientras le paguen, cara de barro- interrumpió Luis, seguido de las disimuladas risas del jurado
-¡Orden!- Aclara el juez disimulando, también, un leve esbozo de sonrisa ante la ironía de Luis
-Como verá- prosigue el abogado de Martina. –Es claramente el punto que proseguía a exponer antes de ser interrumpido oportunamente por el señor Luis. La conducta impulsiva e irrespetuosa del señor deja mucho de qué hablar. No se puede confiar que enseñe adecuadamente a un infante cuando él mismo presenta actitudes pueriles en situaciones inapropiadas. Además, la profesión de obrero no le da la libertad económica que ofrece la medicina (profesión que Martina, mi cliente, ejerce).
Luis vuelve a interrumpir -Ella es tan buena de doctora como lo es usted de abogado. Con esa calidad de trabajo no le da ni para…-
-¡Orden!- le interrumpe el juez - Señor Luis, no hace un buen trabajo en ganarse la simpatía del jurado ni la mía. Por favor, sea un poco más respetuoso y manténgase en silencio como todos los aquí presentes, incluyendo su ex esposa, lo hacen.-
-¿Ves lo que te digo?- le dirige Martina a Luis –Siempre vos hablando sin escuchar.-
-Vale la pena hacerlo si no te tengo que escuchar…- replica Luis
-Su Señoría- el abogado de Martina interrumpe.

El Juez trata de retomar el orden en vano, de nuevo. El abogado defensor de Luis toma amargamente un trago de agua mientras se lleva la mano a la cara. El jurado, una vez más, discute entre sí la situación.
-¿Ve? ¡Le dije que era como en la tele, Carlos!- Le dice puerilmente Enrique a su hermano mayor.
-Necio… Se parece pero no es igual. Aunque creo que mami sí nos va a llevar, después de todo.- Responde Carlos.
-¡Comida, comida!- grita eufóricamente Enrique mientras el curador trataba de callarlo. Enrique trató de esquivar el brazo del curador que intentaba callarle llevándole la mano a la boca y tropezó llevando la cabeza al piso. El llanto comienza y Carlos hace ademán de consolarle mientras el curador se lo impide tratando él de actuar de consuelo.

La sala entra otra vez en caos, el juez, al igual que el abogado de Luis, y en resignación a no ser escuchado, se lleva suavemente sus manos a su sudada sien. Sus codos se resbalan botando el mazo que tenía al frente. Y en aquél bullicio insoportable, se confundían los niños con adultos.

14 feb 2010

El día del enamorado

Es época de amor, romance y sexo. La última parte, evidentemente, es la que más se practica puesto que las reglas son escasas y sencillas. En el amor existen una serie de peritos que el sexo, por naturaleza, no tiene.

La cuestión es que muchos celebran este día esperanzados de encontrar a alguien, otros la pasan con "ese alguien", hay quienes tienen a ese alguien pero no quieren pasar con él/ella, y hay quienes no dan ni una pizca de relevancia a dicho día. Yo creo encontrarme en los segundos y los últimos también. Dada la situación que el amor no es una fuerza que "mueve al mundo" (como muchos dirán),preciso decir que para mí es tan sencillo como la tolerancia a la pareja y punto. Ese es suficiente amor... lo demás sería acoso y obsesión.

Curiosamente, me ha tocado oír las palabras de un estudiante de "cultura de paz" (aunque desconozco la materia) con las que describía que las fuentes bibliográficas actuales hablan de "respeto" en sustitución a la "tolerancia" debido a que este último concepto hacía referencia a una inequidad en la que un superior "tolera" a un inferior. No obstante, mientras de amor se trate la tolerancia queda mejor calzada que el respeto por la falta del segundo que le tiene la mujer a la sencillez del hombre y el hombre a la complejidad de la mujer (ya se que soy recurrente en el tema... más no me abstendré ni cansaré de serlo).

Cabe la duda de si es amor realmente lo que se celebra en San Valentín o sencillamente se trata de una oportunidad en la que el hombre pueda redimirse de sus errores y poder conciliarse con su pareja (actualemente decir "su mujer" causa rabia en el gremio femenino).

No es el caso; no debo conciliarme con mi pareja, gracias al GADU. Aunque sí le regalé rosas a mi pareja este año, el detalle simplemente forma parte de un tango inescapable formado por el baile del cortejo.

10 feb 2010

Sobre la Universidad

He aquí la exposición de la majestuosidad de la enseñanza, virtud de un ilustrado altruista. El conocimiento, entregado como la mejor herramienta que el hombre jamás pueda soñar obtener, brinda el placer indescriptible de poder decir "con toda certeza pienso que..".

Pues bien, los filósofos antiguos estarían orgullosos de saber que sus escuelas crecieron con tal magnitud que no cabe, en un edificio, tantas almas con ganas de aprender. Desde la filosofía hasta la ingeniería, todo estudiante tiene el poder servido en bandeja de plata.

Actualmente existirán probablemente millones de estudiantes a quienes les son entregadas las llaves del conocimiento. No cabe duda que el mundo mejora a cada instante por cada persona educada. ...al menos en la teoría.

Ahora, en la práctica, como bien lo sabrá cualquier ilustre, se desvía un poco la teoría en la cual esta se basa (en la cual la práctica misma se basa). A propósito de explicación entraré en más detalle de dicho concepto.

En la teoría, la educación nos brinda una herramienta, que es el conocimiento, útil para la comprensión de un variopinto de conceptos. Sin embargo, siendo Sócrates el primero en ganar adeptos por divulgarlo, es un hecho que entre más conocimientos se adquiera menos cosas realmente sabemos. Claro que no podría apresurarme a decir que solamente sé que no sé nada... puesto que algo sé. Lo que sí sé es que la universidad es el mejor ejemplo de las teorías de las posibilidades infinitas. Ejemplifico esto con las anécdotas más complejas que un estudiante pueda vivenciar; la obtención de notas. En la universidad (o la "U".....)nunca se califica a un estudiante por su conocimiento de la materia estudiada sino por su probabilidad de acercar su respuesta a lo que el profesor considere lo "correcto". Quiere decir que, sin importar cuánto se estudie para la teórica "evaluación de conocimiento" que se supone que representa un examen, se manejan las mismas posibilidades de sacar la mitad del puntaje total que el compañero que vino preparado a adivinar las respuestas.

Sí, la academia universitaria es un gran ejemplo para todas las personas que piensan "no quiero estudiar". Pues la verdad todas las facultades demuestran tener más idiotas cursando las carreras que verdaderos aprendices. Y son estos últimos los que obtienen mediocres calificaciones. Un verdadero idiota, al tragar materia sin masticarla, da la impresión de ser un erudito en lo que estudia cuando realmente es un erudito de lo que sigue religiosamente sin cábida a la duda. Mientras el verdadero aprendiz es reprimido en clase por dar opiniones que contradicen la materia estudiada. Al compás de las quejas de los imbéciles universitarios sobre la idiocia de las personas religiosas, creyentes fervientes de alguna fe, el aprendiz observa cómo éstos primeros no se percatan que ellos mismos profesan su fe fervientemente entre sus colegas agremiados.

La universidad actual es para los mercantiles deseosos de lucro. Esto reprime al aprendiz. Si no creen en mis palabras acudan a cualquier reunión de médicos graduados y obsérvenlos devorase como caníbales cuando se les pregunta ¿qué es lo que importa verdaderamente en la medicina? Lo que importa en la medicina, así como cualquier otra carrera es el ego del agremiado portando su título en la frente como automóvil cotizado.

Bien, la universidad es un mundo de ideas y de idiotas con ideas. Yo soy uno de esos idiotas, o por lo menos lo he sido puesto que alguna vez he obtenido calificaciones deseables... lo que significa que adiviné correctamente la respuesta esperada por Su Majestad, la Profesora. Lo que no he logrado adivinar es si realmente sirva para algo el estudiar cuando los placeres de la vida me esperan en mi cama, pensando en absolutamente nada mientras rasco los órganos originarios de mi futura y probable descendencia.

3 feb 2010

Como parte de un pueblo

Señor Alcalde, Ministro, Diputado, Gobernante,
Entiendo que la aplicación de una ideología política no es tan fácil como lo describen los libros con modelos políticos novedosos. Comprendo a la perfección que el pueblo muchas veces no ayuda a que el sistema político funcione como en teoría debería funcionar. En la mayoría de casos creo compartir una opinión con usted: gobernar no es así de sencillo.

No obstente, hoy, le escribo, Sr. Gobernante, para recordarle que el pueblo necesita que de paso firme en cuanto a las decisiones que toma por el pueblo. Le recalco esa última parte POR EL PUEBLO.

Ahora, no soy de los que abrazan el comunismo como la mejor solución a nuestros problemas y mucho menos comparto la ideología anarquista, sin embargo es menester retomar el concepto de liderazgo. Un líder sin nadie a quién liderar no es más que un idiota con delirios de grandeza muy mal fundados.

El poder puede ser cegador y abruma hasta al más fuerte de los hombres (o mujeres), de todas formas siempre debe recordársele que hay un pueblo a quién gobernar. Tiene a miles de personas a disposición para ser lideradas: ¡HÁGALO! No se deje cegar por el efímero placer del dinero; busque la eternidad. Si el liderazgo alimenta su soberbia, deje que sea así en cuanto siga buscando la eternidad. Busque ser recordado como el mejor de los gobernantes. No deje que algunos cuantos, con mucho papel y metal, borren o manchen su nombre en la lista de los que quedan en la historia como líderes.

No le digo que se convierta en otra persona mostrando una máscara muy bien elaborada a su pueblo. Muéstrese como excelente gobernante que es. ¿Qué importa si no obtuvo las mejores calificaciones en la universidad? ¿Qué relevancia tiene que no sobresalga por su inteligencia? Sólo dedíquese a liderar. El dinero que pueda recibir rápido se le puede resbalar de sus manos. Pero el sabor a gloria y admiración de su pueblo nadie se lo quita... sin importar cuánto lo intente.

Busque, Sr. Gobernante, el bienestar de su pueblo, el progreso del medio ambiente, y la prosperidad de su región gobernada. Demuéstrele al pueblo que eso que dicen de los polítcos no es cierto. Háganos ver, sin artimañas maliciosas, que el esfuerzo por el bienestar común es la meta de un gobernante; enséñenos a acreditar las palabras de nuestros líderes.

Solamente quería dedicarle estas palabras, Sr. G. Esto lo hago con el pesar que me da el ver la absurda realidad que ud. y sus colegas han creado. Se que el pueblo no está exento de culpas... pero la verdad es que la persona que decide por el pueblo es su miembro más destacado: su líder.

Ud. es parte de nosotros, no nos decepcione.

Atentamente,
un estudiante costarricense