10 feb 2010

Sobre la Universidad

He aquí la exposición de la majestuosidad de la enseñanza, virtud de un ilustrado altruista. El conocimiento, entregado como la mejor herramienta que el hombre jamás pueda soñar obtener, brinda el placer indescriptible de poder decir "con toda certeza pienso que..".

Pues bien, los filósofos antiguos estarían orgullosos de saber que sus escuelas crecieron con tal magnitud que no cabe, en un edificio, tantas almas con ganas de aprender. Desde la filosofía hasta la ingeniería, todo estudiante tiene el poder servido en bandeja de plata.

Actualmente existirán probablemente millones de estudiantes a quienes les son entregadas las llaves del conocimiento. No cabe duda que el mundo mejora a cada instante por cada persona educada. ...al menos en la teoría.

Ahora, en la práctica, como bien lo sabrá cualquier ilustre, se desvía un poco la teoría en la cual esta se basa (en la cual la práctica misma se basa). A propósito de explicación entraré en más detalle de dicho concepto.

En la teoría, la educación nos brinda una herramienta, que es el conocimiento, útil para la comprensión de un variopinto de conceptos. Sin embargo, siendo Sócrates el primero en ganar adeptos por divulgarlo, es un hecho que entre más conocimientos se adquiera menos cosas realmente sabemos. Claro que no podría apresurarme a decir que solamente sé que no sé nada... puesto que algo sé. Lo que sí sé es que la universidad es el mejor ejemplo de las teorías de las posibilidades infinitas. Ejemplifico esto con las anécdotas más complejas que un estudiante pueda vivenciar; la obtención de notas. En la universidad (o la "U".....)nunca se califica a un estudiante por su conocimiento de la materia estudiada sino por su probabilidad de acercar su respuesta a lo que el profesor considere lo "correcto". Quiere decir que, sin importar cuánto se estudie para la teórica "evaluación de conocimiento" que se supone que representa un examen, se manejan las mismas posibilidades de sacar la mitad del puntaje total que el compañero que vino preparado a adivinar las respuestas.

Sí, la academia universitaria es un gran ejemplo para todas las personas que piensan "no quiero estudiar". Pues la verdad todas las facultades demuestran tener más idiotas cursando las carreras que verdaderos aprendices. Y son estos últimos los que obtienen mediocres calificaciones. Un verdadero idiota, al tragar materia sin masticarla, da la impresión de ser un erudito en lo que estudia cuando realmente es un erudito de lo que sigue religiosamente sin cábida a la duda. Mientras el verdadero aprendiz es reprimido en clase por dar opiniones que contradicen la materia estudiada. Al compás de las quejas de los imbéciles universitarios sobre la idiocia de las personas religiosas, creyentes fervientes de alguna fe, el aprendiz observa cómo éstos primeros no se percatan que ellos mismos profesan su fe fervientemente entre sus colegas agremiados.

La universidad actual es para los mercantiles deseosos de lucro. Esto reprime al aprendiz. Si no creen en mis palabras acudan a cualquier reunión de médicos graduados y obsérvenlos devorase como caníbales cuando se les pregunta ¿qué es lo que importa verdaderamente en la medicina? Lo que importa en la medicina, así como cualquier otra carrera es el ego del agremiado portando su título en la frente como automóvil cotizado.

Bien, la universidad es un mundo de ideas y de idiotas con ideas. Yo soy uno de esos idiotas, o por lo menos lo he sido puesto que alguna vez he obtenido calificaciones deseables... lo que significa que adiviné correctamente la respuesta esperada por Su Majestad, la Profesora. Lo que no he logrado adivinar es si realmente sirva para algo el estudiar cuando los placeres de la vida me esperan en mi cama, pensando en absolutamente nada mientras rasco los órganos originarios de mi futura y probable descendencia.

1 comentario:

  1. Me gustó mae...

    Y estoy de acuerdo que no es fácil separar los mediocres y no mediocres a partir de calificaciones.

    Pero a veces me queda la impresión de que ponés al de buenas calificaciones como un idiota y al de las bajas como un mediocre. O sea seguís usando la escala de las calificaciones, pero le invertís el significado.

    El critico obtiene malas calificaciones, el idiota las buenas.

    O me equivoco?

    Saludos

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