Es época de amor, romance y sexo. La última parte, evidentemente, es la que más se practica puesto que las reglas son escasas y sencillas. En el amor existen una serie de peritos que el sexo, por naturaleza, no tiene.
La cuestión es que muchos celebran este día esperanzados de encontrar a alguien, otros la pasan con "ese alguien", hay quienes tienen a ese alguien pero no quieren pasar con él/ella, y hay quienes no dan ni una pizca de relevancia a dicho día. Yo creo encontrarme en los segundos y los últimos también. Dada la situación que el amor no es una fuerza que "mueve al mundo" (como muchos dirán),preciso decir que para mí es tan sencillo como la tolerancia a la pareja y punto. Ese es suficiente amor... lo demás sería acoso y obsesión.
Curiosamente, me ha tocado oír las palabras de un estudiante de "cultura de paz" (aunque desconozco la materia) con las que describía que las fuentes bibliográficas actuales hablan de "respeto" en sustitución a la "tolerancia" debido a que este último concepto hacía referencia a una inequidad en la que un superior "tolera" a un inferior. No obstante, mientras de amor se trate la tolerancia queda mejor calzada que el respeto por la falta del segundo que le tiene la mujer a la sencillez del hombre y el hombre a la complejidad de la mujer (ya se que soy recurrente en el tema... más no me abstendré ni cansaré de serlo).
Cabe la duda de si es amor realmente lo que se celebra en San Valentín o sencillamente se trata de una oportunidad en la que el hombre pueda redimirse de sus errores y poder conciliarse con su pareja (actualemente decir "su mujer" causa rabia en el gremio femenino).
No es el caso; no debo conciliarme con mi pareja, gracias al GADU. Aunque sí le regalé rosas a mi pareja este año, el detalle simplemente forma parte de un tango inescapable formado por el baile del cortejo.
14 feb 2010
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