Insto al lector a mirar a su alrededor; a forma en que se llevan a cabo las cosas, el sistema de supervivencia: el sistema monetario, las "buenas" y malas políticas, la religión, las construcciones, la publicidad y hasta la misma academia donde se encuentran las diferentes escuelas (filosofía, música, ciencias como la matemática, biología, etc.). ¿Qué otra cosa podrían tener todo ello en común que la simple raíz de todos: el ocio.
De todas las cosas que nombré rescato una en específico y es la academia. Sin ella no habría la division entre el que sabe lo que hace y el que no lo sabe (evidentemente aquel que no haya sido tocado por las ideas surgidas de estudios académicos sabe lo que hace). Los académicos son el surgimiento de la manutención diaria del ocio. Lo digo en orden transitorio: OCIO mantiene a ACADÉMICO. Es obvio que aquél que tenga mucho que hacer no se pondrá a estudiar, solamente estudia quien no tiene nada que hacer y es demasiado perezoso como para labrar el campo o cualquier otra tarea física (me incluyo).
A continuación, me tomo la libertad de escribir un ejemplo que requiere de la atención del interesado.
Ejemplo # 1
Yo escribo. Lo hago porque se me ha enseñado a hacerlo. Cuando esto ha ocurrido he aprendido a utilizar el idioma escrito (y oral) de manera apropiada. Esto me ha permitido leer.
Ahora, si no leo, no hay forma alguna de poder pasar por las academias actuales (incluso el ciego debe leer en sistema Braille para poder estudiar). Esto ha dado pie a dedicarme al estudio, en este caso, universitario. Tal actividad requiere tiempo, por lo que no me he dedicado a ninguna otra actividad más que la del estudio. A esto se le suma el factor de no tener la necesidad de trabajar (...por ahora).
¿Cuál es el producto de todo esto? El resultado es este mismo blog que usted lee.
Usted mismo es víctima de la ociosa academia si puede entender lo que ve y es evidente que no está aprovechando al máximo su tiempo.
A la luz de la resolución del ejemplo uno, nos percatamos que ambos, lector y autor, somos un insulto para la gente productiva. Con el propósito de cambiar dicho hecho terminaré de escribir en este momento, por lo que el lector no podrá seguir leyendo esta entrada.
Desaprovechando nuestro tiempo,
Me despido
10 nov 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

En este día yo estaba cumpliendo 25 años. Y hoy sigo, orgullosamente, desaprovechando mi tiempo. :)
ResponderEliminar