¡Jesús! ¿Qué va a saber Jesús de amor? Aunque todas sus palabras pacifistas fueran válidas, en lo que realmente se quedó corto fue en lo del "amor". Si algo quedó claro de sus sermones es que no sabía nada de las mujeres y, muy sabiamente, no habló mayor cosa de ellas. Probablemente este fenómeno haya sido causado porque los verdaderos sermones que se daban en esa época eran los de María Magdalena hacia Jesús después de cada discurso que este último realizaba. A Jesús se le reprendía en secreto por lo que decidió no meter mano (metafóricamente hablando) cuando se tratase de este gremio.
En fin, una cosa queda clara: desde el principio de los tiempos el hombre debió haber diferenciado el amor del amorío. El primero es el resultado de horas de práctica de diferentes habilidades incluyendo el habla (razón por la cual probablemente el hombre se vio forzado a evolucionar a nivel neuronal), la sensibilidad y la empatía. El amorío es el resultado de la apresurada relación entre dos cuerpos que se atraen.
El amor es posiblemente la única razón por la cual una mujer y un hombre decidan consumar su relación en matrimonio (eso y la enseñanza católica de esperar ansiosamente a los "amoríos" de la noche después de la boda). Siendo esto cierto, es lógico pensar que el amor debe ser irracional (reitero... la única manera en que un hombre y una mujer permanezcan juntos después de su amorío).
Por otro lado el amorío no es nada más que una reacción inocua pero satisfactoria entre dichos cuerpos. El amorío tampoco es racional, no obstante tiene la ventaja de ser algo completamente efímero, por lo que sus síntomas no dañan la conducta del humano una vez unidos los cuerpos. Pero, si los cuerpos no se unen, la energía entre los mismos no se esfuma sino que incrementa dañando potencialmente cualquier posibilidad de encontrar el "amor" estable.
María Magdalena tenía amoríos pero Jesús sólo tenía amor a su ideal (el cual lastimosamente lo conllevó a la muerte..). Aún así, Jesús pertenecía a la banda de amorías de María Magdalena, parte por lo que éste le salvó de ser lapidada (una actividad que deseaba realizar él mismo en privado sustituyendo la piedra por algo mejor).
Así es que la diferencia entre amor y amorío se ha evidenciado. ¡¿Qué se yo?!... talvez tanto amor y tanto amorío me han confundido demasiado.
30 nov 2009
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